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Existe
posibilidad de conflicto en toda relación humana. En los vínculos,
donde haya una marcada diferencia en la distribución de poder dentro
de la relación, aumenta la magnitud del conflicto, y sus posibles
efectos destructivos.
En ese
marco, cuando hablamos de violencia doméstica en la gran mayoría de
las oportunidades la víctima es una mujer, luego niños y niñas y
también ancianos. Debido a que dentro de los hogares la distribución
asimétrica de poder, por cuestiones culturales suele favorecer al
hombre, quién en general intenta retener el control de las
decisiones.
En el
proceso evolutivo de la civilización ha sido es una de las tantas
problemáticas ocultas que ha surgido en los últimos siglos debido a
la paulatina democratización de las relaciones humanas en
todo el mundo. Es decir, la gente ha ido dejando de admitir las
modalidades autocráticas o arbitrarias de vinculación y decisión, y
comenzó a oponerse a que se ejerza la violencia como medio para
lograr objetivos personales. |